Mundo ficciónIniciar sesiónLa mujer evitó mi mirada y se alejó dos pasos, mirando alrededor como si temiera lo peor. Sabía que mi Celia había estado allí, y no me iría sin sacarle lo que supiera de ella.
—Señora, créame que daría la vida por saber dónde está la dueña. Si sabe algo, le aconsejo que me lo diga ahora —dije avanzando hacia ella de manera amenazante, pero la mano de Dante en mi hombro me detuvo.—






