Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche se desvanecía, dejando tras de sí una estela de incertidumbre y posibilidades. Dante y yo nos dirigimos a nuestras respectivas habitaciones, el peso de los acontecimientos recientes gravitando sobre nosotros.
—Hermano, date un baño y descansa —me aconsejó Dante al llegar a mi puerta—. Es verdad lo que dice Fabrizio, pudiste evitar ese golpe si estuvieras concentrado. Vamos, Alonso, no debe volver a pasar. Superaremos esto junto






