Mundo ficciónIniciar sesiónALONSO:
En ese instante, nuestra conversación fue interrumpida por la llegada de Filipo, quien nos miró a todos con desconcierto, luego a su padre.
—¿Es que acaso se les olvidó que somos mafiosos y estamos en guerra? ¡Nos están atacando! —Dijo con una firmeza que todos guardamos silencio. Parecía ser él el jefe de la familia y no su padre. —Celeste tenía razón, el padre de Roberto o Roger, el ex prometido de tu mujer, Alonso, tenía una gran cantidad de hombres aquí en Roma,






