Mundo ficciónIniciar sesiónALONSO:
La abuela lo observó con esa mirada severa que años atrás me habría intimidado, pero ya no más. Habíamos aprendido de su dureza, de su manera de protegernos, aunque esta vez no estábamos dispuestos a ceder. —Fabrizio, tú siempre has sido fuerte en tus decisiones —respondió, esta vez con un leve amago de resignación—. Espero que logres proteger lo que estás defendiendo con tanto ímpetu. Pero Celia… —Deje de mencionar a mi hermana, señora —intervino Diletta






