122. CONTINUACIÓN

 Tras asearnos y despedirnos, observamos cómo Agustino no cesaba de susurrar recomendaciones a Celeste. Nosotros fingimos no entender nada de lo que decía. Antes de levantarnos de la mesa, él había insistido en que esa historia era pura invención, y Diletta fingió creerle. Los ojos de todos se abrieron de par en par cuando mi auto llegó. Era el último modelo, una exclusividad que solo podía encontrarse en los concesionarios d

Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App