El silencio en la gran sala era tan denso que parecía pesar sobre los hombros de todos los presentes. Logan estaba de pie, con el pecho agitado, los ojos encendidos de furia y el alma desgarrada.
Su mirada se fijó de pronto en Zoe, esa mujer que siempre había estado rondando las sombras de su manada, fingiendo ser leal, fingiendo ser parte de ellos, hasta el punto de traicionar los.
—Tú… —murmuró, la voz tan baja que muchos apenas la escucharon, pero cargada de veneno. Dio un paso hacia adelan