Desde la tribuna del campo de entrenamiento, Aeryn observaba con atención cada movimiento. Guerreros jóvenes y veteranos se mezclaban en combates de práctica, demostrando destreza y fuerza. Aeryn sintió una mezcla de admiración y ansiedad. A su lado, Marrek explicaba algunas técnicas con voz grave y pausada, su mirada clavada en ella más tiempo del estrictamente necesario.
—Tienes una postura perfecta para el combate —comentó Marrek, acercándose un poco más—. ¿Has considerado entrenar con nosot