El sol comenzaba a caer sobre Brumavelo, tiñendo el cielo con tonos de bronce y escarlata. El aire estaba cargado de expectación. En la plaza ceremonial, el círculo de piedra ancestral ya había sido encendido. El Fuego de la Llama Viva ardía al centro como un corazón latiendo con poder antiguo.
La aldea entera observaba en silencio.
Nyrea Ignarossa, vestida con una capa negra ribeteada en rojo y un cinturón de plata lunar, subió sola al altar de fuego. Su cabello rojo brillaba como llamas viv