Capítulo 87. La libreta y la cuenta regresiva
La libreta de cuero estaba sobre la mesa, abierta, manchada de polvo y con una esquina húmeda. Alejandro la había recogido de la camilla metálica, y ahora la desplegaba con manos temblorosas, como si aquella hoja pudiera ser la cuerda que los jalara de nuevo hacia Iris.
Camilo, Renata y Julián se acercaron. El silencio era tan pesado que el leve crujir del papel sonaba como un disparo. La tinta azul estaba corrida en algunos trazos, pero lo que había escrito Iris se distinguía con claridad.
Era