Días más tarde.
Roma/Italia.
Leonardo estaba de regreso, pero en su rostro se podía notar que algo había cambiado luego de aquel viaje, una vez que los autos ingresaron a su propiedad él se quedó sentado con la mirada puesta en el vacío.
Unos cuantos golpes en la ventana hicieron que Leonardo regresara, giró lentamente la cabeza y fijó la mirada, se trataba de su hijo, Leonardo abrió la puerta y descendió.
Santino lo recibió con un abrazo, Leonardo correspondió, un trago amargo estaba vivien