Roma/Italia.
Meses más tarde.
Leonardo hace el mejor papel de padre, sus pequeños hijos lo son todo para él, permanece en casa acompañando a Elena, como una familia unida.
Elena se encontraba en perfectas condiciones de salud, se veía sonriente, disfrutaba cada minuto de su día a día al compartir con sus pequeños y su esposo.
Leonardo se encontraba en el estudio encargándose de sus asuntos de manera remota, a pesar de la distancia debía mantenerse al tanto de lo que sucedía en Nápoles, Elena