Elena despertó, de su estómago salían gruñidos, ahora con su estado de embarazo debía comer el doble, llevó sobre su cuerpo una bata, y se dirigió a la mesa.
Al salir de la habitación notó que la cantidad de hombres que cuidaban del lugar había incrementado de la noche a la mañana, Elena no le brindó gran importancia simplemente continuó con su camino.
Al llegar al comedor se detuvo repentinamente, frente a ella se encontraba Leonardo, él estaba sentado de manera posesiva alrededor del comedor