El Tribunal Superior estaba lleno hasta el último asiento.
La atmósfera era densa, casi irrespirable.
Las bancas de madera crujían bajo el peso de víctimas, familiares, periodistas y curiosos que habían seguido el juicio desde el primer día. Afuera, las cámaras de televisión transmitían en vivo cada instante, mientras un enjambre de fotógrafos esperaba el momento de capturar las reacciones de los protagonistas.
Thiago avanzó por el pasillo central con paso firme. La ausencia de Valeria a su lad