Ocho meses despues...
La maestra suspiró mientras veía a Nathan y Nielsen correr al salón como dos ratoncitos entusiasmados con energia alienigena.
—Estos chicos me van a dejar canosa antes de los treinta… —murmuró, acomodándose el cabello— Y pensar que en varios años sus hermanitas gemelas Rianna y Roselin tambien van a estudiar aqui.
Mientras tanto, en casa, Reik lavaba los platos mientras tarareaba bajito. De pronto sintió unos brazos enormes rodearle la cintura.
—Hola, mi omega precioso… —r