Mundo ficciónIniciar sesiónAngélica una anciana recluida en un sanatorio por su propia voluntad oculta un gran secreto que Laura, su hija, develará cuando vaya interpretando las cartas de Esther.
Leer másDAVID
-¡GRACE! ¡No me ignores Grace! - camino apresurado detrás de ella, y cierra la puerta de golpe en mi cara. - ¡Eso no te servirá de nada, no puedes esconderte para siempre! - estaba tan molesto, queria tirar la puerta y hacerla entrar en razón, pero perdería mi vuelo. - ¡VOY A IRME, PERO CUANDO REGRESE HABLAREMOS DE ESTO! - grité a traves de la puerta. Tomé mi maleta, sali de casa y subí al taxi que ya me esperaba, iba a dar una conferencia en un congreso de cardiologia y estaría fuera por 3 dias, y mi hermosa esposa habia decidido de último momento que no iba a acompañarme. Estaba harto, desde que perdimos al bebé hace 6 meses, habia estado de un humor incontrolable, a veces lloraba y a veces estaba furiosa y claro, yo siempre era el objeto de su furia, porque precisamente ese dia, estaba fuera, y no pude regresar a tiempo para apoyarla. * Ya me habia acomodado en el asiento de primera clase en el avión, tardaría solo unas horas en llegar, pero no podía dejar de pensar en la discusión que habia tenido con Grace, y menos al ver el asiento vacío a mi lado. Entonces cerré los ojos y recordé cómo la habia conocido, de eso hacía ya dos años, porque nos habiamos casamos casi de inmediato, después de conocernos. **** - Doctor Miller, tiene una consulta, camilla 2. - Gracias Rita- corrí la cortina leyendo el expediente, sin ver aún al paciente- señora Costa, tuvo infarto hace unas horas, ¿Cómo se siente? Bajé mi carpeta y vi a una joven con la más hermosa sonrisa frente a mí, sentada sobre la camilla. - Mmm usted. . . supongo que. . . no es la señora Costa- dije nervioso. - Me parece que no doctor, soy Grace, solo vine por una lesión en el tobillo. - Ah, entonces la señora Costa debe estar en otra parte.- me di la vuelta dispuesto a irme, pero regresé-¿y que está esperando. . . ? - Solo es un esguince, van a ponerme un vendaje y me iré. - quedé extrañado por su manera de hablar.- me la pondría yo misma pero, no me lo permiten.- continuó - soy estudiante interna, me faltan un par de meses y ya quiero irme. Tomé una venda disponible en el cubículo, me senté en el banquito y se la coloqué ajustada a su tobillo. - Crei que era cardiólogo.- dijo riendo. - Crei que ya querías irte.- le respondí también sonriéndole. - Pues gracias, doctor . . . - Miller, soy David Miller. Unos dias después, la encontré haciendo rondas en el área de cardiología. - ¿Cómo está su tobillo, doctora Grace?- pregunté ante la vista asombrada de todos. - Bien doctor, le agradezco, me ayudó mucho- respondió con su hermosa sonrisa. Una semana después la invité a salir, y me enamoré de ella como un tonto, y decidimos casarnos en cuanto terminara su internado. **** El altavoz en el avión me devolvió a la realidad, ya habia llegado a mi destino. Caminé por la sala de espera y le llamé, como hacia siempre que viajaba. '- Grace, ya estoy en el aeropuerto, llegaré al hotel y me prepararé para la conferencia. ' '- Si, esta bien, gracias ' '- Grace por favor . . . '- pero ya habia colgado.- ¡Excelente!.- me dije, viendo la pantalla del teléfono. A veces era tan irracional, y entonces me preguntaba en dónde habia quedado la chica dulce y sonriente con la que me habia casado. GRACE '- Mamá, ya no puedo estar aquí, todo lo que veo me recuerda al bebé, y David no quiere deshacerse de nada, dice que tengo que superarlo, y siempre hace a un lado mis sentimientos. - ¿Y está contigo ahora?' '- Se fue a una de sus conferencias, regresará en unos dias' - Y decidiste no ir con él, Grace, entiendo tu situación pero, si sigues así, va a terminar dejándote. - ¡Es que no puedo!,¿¡porqué nadie me quiere entender!? 'y él menos que nadie, es un maldito insensible, nunca lo vi llorar por su hijo, solo se limita a trabajar y trabajar. - Habla con él, y dile todo esto, seguro te comprenderá. - No lo sé, y no lo creo . . . siempre terminamos discutiendo, . . . ya veré que hago, adiós mamá '. Me quedé sentada en el piso, observando la que hubiera sido la habitación del bebé, y decidí empacar todo en cajas y me desharía de eso mañana, ya era tiempo de avanzar. Queria trabajar, como me habia casado muy rápido con David, no había podido ejercer mi carrera, envié solicitudes a varios hospitales, ya no queria depender de él, ya estaba harta. Sabia que esto seria otro motivo para discutir, pero no me importaba, solo queria salir de este agujero en el que yo misma me habia metido, y tendria que hacerlo de alguna manera. * David llegó un par de días después, se veia muy molesto cuando regresó de dejar su maleta en la recámara. - ¿¡Qué hiciste con las cosas del bebé!?- me levanté del asiento y me alejé. - Grace, te hice una pregunta. - Las regalé, no tenia caso que siguieran aquí. - ¡Y tomaste la decisión sin consultarme, eso esta genial, muchas gracias! - exclamó molesto. - ¡Pues claro, además tú nunca estás aquí, y yo ya no voy a esperar por ti! - ¿Eso que quiere decir Grace?. - se acercó amenazante- respóndeme. - Es solo que ya no voy a depender de ti, ya envié solicitudes, voy a trabajar y. . . - ¡De ninguna manera Grace Miller! - me interrumpió- no voy a permitir eso. - ¡¡No puedes impedirlo!! - Solo mírame- salió de la habitación hecho una furia, y después de la casa, subió a su auto y se marchó. Más tarde recibí mensajes de los distintos hospitales a donde habia enviado mis datos, todos con respuestas negativas a mi solicitud, sabía que él era el responsable de eso. Cuando llegó a casa, entró y ni siquiera me miró, pero esta vez estaba muy furiosa. - ¡¡Te odio, no te imaginas cuanto!!. - le grité. - ¿Tú me odias? - su cara era de indiferencia- no te preocupes, mi amor, eso yo ya lo sabía . . . - exclamó, fue hacia la recámara y cerró la puerta. No sabia que él cambiaria tanto, antes era cariñoso y atento, y ahora solo habia un ser vacío que no le importaba nada, cuando perdí al bebé, fue peor, y como siempre, no estuvo conmigo cuando más lo necesité.Laura camina lentamente con el cofre de madera entre las manos, un gran bolso colgando de su hombro y la mirada fija hacia adelante.Atraviesa el cementerio, y se para frente a la tumba de Angélica.-Mami, vengo a despedirme, no sé cuando pueda volver a visitarte, dejo Washington, compré la antigua casa de tía Ana y me mudo a donde fue mi hogar durante la parte más importante de mi vida, en Kearneysville.Abre el bolso y saca la carpeta verde, la deja sobre la tumba y hace lo mismo con la otra carpeta que contiene las respuestas de A
Angélica, sentada al lado de Clementine, espera la llegada de Laura, que si bien llevaba varios días sin visitarlas, se había comunicado con ellas, y confirmado su asistencia.Las chicas vestidas de payaso reparten bocadillos y bebidas. Laura llega y se sienta junto a Clementine-Hola, ¿es temprano verdad?-Sí, vengo tragando como un kilo de estas croquetas de pollo mientras llega la hora- comenta entre risas Angélic
La carta que Angélica le entregó a Esther ese martes, fue la peor que ella pudo recibir.Junto a su siempre esperada respuesta, Angélica le agregó la tarjeta de invitación a su boda. Esther acostada en su cama boca arriba, con la tarjeta en entre sus manos, la miró sin parar de repetir “ocho de abril de mil novecientos sesenta y siete” en voz baja. Y así pasó más de una hora esa noche, hasta que Tania le gritó que le abriera desde el portón.Bajó, la hizo pasar y le puso l
Luego de fotocopiar todo el contenido del cofre, Laura fue a visitar a su madre con las cartas originales dentro de una carpeta amarilla.Angélica está sentada en la cama con su teléfono móvil en la mano y sonriendo, al ver a Laura entrar la invita moviendo la mano a que pase y esta se sienta a su lado-Es divertidísimo, mira hija, tengo una muñeca, le puse tu nombre, le puedo cambiar el cabello, el calzado, la ropa es como una muñeca normal pero dentro del teléfono - comenta entre risas-Sí, mami lo he vi
Último capítulo