Javier le entregó una pequeña memoria USB. Su rostro estaba serio, sus ojos, oscuros y cargados de un peso que Paula no lograba descifrar.
—Es la copia del video —dijo con voz firme, aunque un leve temblor lo traicionó—. Úsalo… es tu oportunidad de recuperar lo que es tuyo.
Ella asintió en silencio, sujetando con fuerza aquel diminuto objeto como si llevara en sus manos todo su destino.
Estaba a punto de hablar, de agradecerle o de reprocharle tantas cosas, cuando un estruendo interrumpió el mom