Al terminar la cena Vittorio levantó la copa, todos brindaron como una familia unida dejando de un lado aquella discusión que se había llevado a cabo en la sala.
Se levantaron de las sillas y uno a uno se despidió de Vittorio y su esposa; Alessia, Francesco y Elizabeth se despidieron de Donato, mientras que a Fiorella tan solo le brindaron miradas cargadas de desprecio.
Melissa se acercó meneando su cuerpo con prepotencia y arrogancia, observando por encima del hombro a Fiorella.
—No importa