Fiorella se acercó a Donato, colocó las manos sobre su antebrazo y luego lo abrazó, él correspondió con naturalidad.
—Te prometo que todo estará bien —musitó Donato cerca de su oído.
Él buscaba que ella se sintiera más tranquila, aunque no tuviera ni el más mínimo conocimiento del paradero de su hijo.
—Me siento agotada, iré a la habitación, con todo lo que está sucediendo necesito dormir un poco, luego estaré de regreso con ustedes, te amo Donato, te amo con todas mis fuerzas, por favor nunc