Con los ojos impregnados y el cuerpo tembloroso Fiorella conducía a toda velocidad, le dolía haber abandonado a Donato, sabía que su ausencia lo destrozaría, pero todo lo estaba haciendo para recuperar a su hijo.
El mensaje que le envió Leticia se había grabado en su cabeza, recordarlo era una tortura, no podía permitir que su pequeño hijo fuera destruido en pequeñas partes por su hermana.
Su mirada estaba perdida en el vacío, Fiorella era astuta y no podía engañarse a sí misma, iba camino di