Donato sosteniendo la mano de Fiorella llegaron a la sala, Anna se levantó y fue directo a ellos, ella abrió los brazos y recibió a Fiorella, las lágrimas rodaron por sus mejillas.
Vittorio se acercó a su hijo, sabía que era un hombre duro y que se encontraba muy lejos de demostrar sus sentimientos en público, pero aquel momento hizo que Donato fuera diferente.
—Hijo, nosotros sentimos también tu dolor, no te molestes en hacer que nos alejemos; si estamos aquí es para apoyarte, todo lo que nece