Donato sosteniendo la mano de Fiorella camino hasta la sala, allí se encontraba reunida la familia De Luca, cada quien sostenía en la mano una copa con licor.
Fiorella se sentía nerviosa, por inercia caminaba, no podía creer lo que estaba haciendo, había sido capaz de enfrentar a abogados despiadados y hambrientos por conseguir dinero.
Se había enfrentado con socios que les gustaba jugar sucio, todo para quererla dominar, destruirla; lobos con objetivos claros, poder quedarse con los negocios que tanto se había esforzado en construir en Estados Unidos, pero estar allí iba más allá de sus límites.
Fiorella se encontraba bajo las miradas intimidantes de la familia De Luca, ninguno de ellos mostraba ser confiable, miradas agudas apuntaban directo a ella, Fiorella sintió que sería descubierta.
—Aquí está de nuevo la mujer vulgar que Donato ha conseguido para que mi hermano ponga la corona en su cabeza, no la tendrá fácil, no se imagina en el infierno en el que ha entrado —murmuró Aless