ANNELISSE DE FILIPPI
París. A veces pensaba que solo el nombre bastaba para hacer latir más rápido el corazón. Pero ahora que lo vivía con Silvano, entendía que París no era solo una ciudad: era una emoción. Una historia que se escribe con cada paso.
Habíamos llegado la noche anterior y Silvano pidió la misma suite que estuvimos la vez anterior, donde fui su mujer por primera vez, flores, velas, musica, todo estaba hermoso, dormimos juntos, bueno, en alguna parte de la noche dormimos, y habíamos