LÍDER DE SERAPHIM
La sala estaba en penumbra, como siempre.
Tres pantallas proyectaban las cámaras del jardín de la mansión Moretti.
Y allí estaba… esa imagen que llevaba días observando.
El rincón con el seto, la mesa, las luces tenues. La rutina de siempre. Conversaciones casuales. Movimientos previsibles. Todo bajo control. Aunque me llamaba la atención, había enviado a mi infiltrado a revisar esa carpeta de mi organización que esos malditos habían logrado conseguir, pero no podía comunicarm