JOSH MEDICCI
Habíamos recién llegado de compras, una verdadera tortura si me preguntan, entonces Damián apareció en el pasillo mientras terminaba de limpiar mi arma en la mesa del comedor.
Su expresión lo dijo todo.
—Lucien quiere verte —dijo, cruzándose de brazos.
—¿Para qué? —pregunté, aunque ya sabía la respuesta.
—No soy adivino, pero… supongo que tiene que ver con lo que pasó en el interrogatorio. Te vi apretar los dientes cuando el infiltrado mencionó a Michelle. Y Lucien también lo notó.