NOAH ALBERTI
Aeropuerto internacional de Milán.
2:47 a. m.
Odio los aeropuertos.
Los odio más cuando me obligan a venir en plena madrugada, con café frío, sueño acumulado y la dulce compañía de mis pensamientos homicidas.
—"Noah, ve tú, tú eres más… sociable" —dijo Lucien.
Mentira.
Soy todo menos sociable sobre todo cuando me sacan de la cama donde estaba abrazado a Kiara. Pero claro, ¿a quién más iban a mandar a recibir a los hackers más temidos del mundo? A mí. Porque, aparentemente, no tengo