—Yo… —contestó Lucca mientras traía comida para Kate— el doctor dijo nada de sal, ni comidas con condimentos por una semana señorita, ¿por qué cree que pedí su ayuda?
—Entiendo, Bastien come
—Pero sabe a rayos
—Come, o pondré un embudo en tu boca y lo meteré a la fuerza por tu garganta —Lucca abrió sus ojos y rió.
—La señorita debería estar a cargo de los castigos, tiene potencial.
—¡¡¡Cállate!!! —le gritó Bastien y Kate dio un salto, mientras Lucca lo miraba divertido.
—¡Qué! Si tengo razón
—¿T