Kate llegó corriendo a su habitación, su corazón latía como caballo desbocado, tocaba sus labios, la sensación del aliento de Bastien aún estaba en ellos.
—Cielos… —Kate susurró.
No puedo, tengo novio y amo a mi novio, él debe estar extrañándome, no puedo abandonarlo, menos por el hombre que me secuestró, pero ese hombre es Bastien, mi primer amor, ¡¡¡¡Aaah!!! ¡¡¡Esto es una locura!!! ¿Qué hago, qué hago? Dios mío, Yo... yo…
Kate respiraba rápido, tratando de encontrar una solución a su corazón