Despertando con él.
KIARA DE SANTIS
El calor de su cuerpo seguía ahí, como un abrazo invisible sobre mi espalda. Noah dormía. Por primera vez lo tenía cerca, tan cerca, y no me atrevía a moverme.
Sus labios, ahora relajados, no eran los mismos que me devoraron horas antes. Su respiración pausada era todo lo que no habíamos sido anoche. Dormía como si estuviera lejos… como si ya no estuviera aquí.
Apoyé la cabeza en la almohada y lo miré. Lo memoricé.
La forma en que su cabello caía levemente sobre la frente, su ma