Mundo ficciónIniciar sesiónEl portón de hierro comenzó a abrirse con la lentitud majestuosa de quien reconoce, en el sonido metálico de los engranajes, el regreso de quienes pertenecen a ese lugar. Cada chasquido, cada crujido grave resonaba como un anuncio solemne: habían vuelto. Del lado de adentro, el camino de piedras se extendía como una alfombra antigua, flanqueado por jardines impecablemente cuidados y árboles centenarios que







