Mundo ficciónIniciar sesiónPero antes de que pudiera hacer algún comentario ingenioso más, la puerta se abrió de golpe y Aurora entró corriendo a la cocina, el cabello suelto ondeando detrás de ella y un brillo impaciente en los ojos.
—¡TÍA BIA!
Beatriz se giró justo a tiempo para verla lanzarse a sus brazos. Se agach&oacut







