Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuatro años habían pasado desde la boda en la hacienda de Flora, pero para Isabella y Lorenzo el tiempo no había borrado nada. Al contrario: los sentimientos se habían vuelto más profundos, más maduros, más intensos. Lo que un día fue deseo y descubrimiento, hoy era raíz, hogar y puerto seguro.
Era el final de la tarde, y el cielo, pintado







