Luna asintió lentamente, recordando lo que vivió en el club. El temor, la confusión, la desesperación.
—Lo sé. Lo he vivido en carne propia.
Damian la observó fijamente.
—Lo supe. Por eso me adelanté a llamarla después de lo ocurrido. Sé lo que se siente no poder confiar en nadie.
Luna bebió otro sorbo, sin despegar los ojos de él.
—¿Y cómo piensa cambiar eso con su proyecto?
Damian se inclinó un poco hacia ella, bajando el tono de voz.
—Con algo que la mayoría no espera: una red. Una comunidad