Salvatore Mancini
Una reunión de improvisto solicitada por el consejo de la organización nunca era nada bueno.
Y lo supe en el momento que llegue al lugar estipulado.
No saludé a nadie cuando entré, simplemente me dirijo a mi lugar habitual y tomé asiento, dando inicio a la reunión.
—¿Que es tan importante para solicitar esta reunión?---pregunto
—Hay rumores—habla uno de los capos más antiguos, Lorenzo.
—¿Y desde cuando los rumores son de nuestro interés?---inquiero
—Los rumores lo involuc