Isabella Romano
—Enzo ha desaparecido—comunica Matteo y yo miro fijamente a Salvatore
—¿Cuánto lleva desaparecido?---pregunta Salvatore
—Hace un día que no sabemos de él y no ha aparecido por su casa—informa Matteo
—Él sabe que lo hemos descubierto y se está escondiendo—hablo—. Hemos perdido su rastro, lo único que queda es actuar.
—¿Qué planeas?---pregunta Salvatore
—Enzo ha mordido el anzuelo, es tiempo que hagamos lo mismo—alcanzo mi celular y marcó el número de Enzo—. Guarden silencio—pongo el altavoz.
—Isabella—responde Enzo
—Enzo, ¿cómo estás?
—Bien. ¿Cómo estás tú? ¿Han podido saber algo de Luca?
Ruedo mis ojos y guardo las ganas de gritarle. Tenía que pensar con la cabeza fría y no dejar que mis emociones me ganen.
—Nada aun—suspiro lastimosamente—. ¿Crees que puedas venir esta tarde?
—Estoy ocupado, Isa. Salvatore me tiene con trabajo
Miro a Tore que solo niega ante el descaro que tenía Enzo de seguir mintiendonos. Era hora de que mordiera el anzuelo.
—¿Ocupado huyend