Isabella Romano
La ubicación en la cual estaba Enzo tenía una distancia de 1.5 kilómetros de distancia, lo que era una distancia de diez minutos aproximadamente.
Así que mientras Salvatore junto a sus hombres iban por Enzo, yo me encargaría de recuperar a nuestro hijo de las garras de Giulia.
Enzo y Giulia habían cometido el peor error de su vida al meterse con mi hijo. Nadie le hacía daño y sale libre de ello.
Aparco el auto en la ubicación señalada y me aseguro que el arma que escondía en mis espaldas estaba bien escondida. Venía sola para no generar sospechas ni caos innecesario.
Bajo del auto mientras veía a mi alrededor. Estábamos en un puerto abandonado a las afueras de la ciudad. Camino lentamente y doblo en una esquina pillandome a Giulia, que cargaba a Luca en sus brazos. Mi hijo sollozaba mientras miraba a su alrededor con desespero.
—Finalmente—me habla
Luca fija su mirada azulada con la mía y chilla.
—¡Mamá!---chulla desesperado mientras se mecía contra el cuerpo de