Isabella Romano.
Camino a paso firme por los pasillos de la clínica, mientras sostenía un ramo de lirios blancas. Según la florista, esto significaba ´´Flores de almas puras´´.
Mis guardias que me cuidaban las veinticuatro horas del día me veían extrañados por llevar un ramo de flores, pero no habían preguntado nada aun.
Me detengo en medio del pasillo y miro a mis guardaespaldas.
—Esperen aquí—ordenó
—Claro, señora Mancini.
Mancini…
Un apellido que jamás me perteneció.
Camino hacia la h