Alfa Ava
Me senté frente a ellas, las manos entrelazadas sobre mi regazo, el corazón latiendo fuerte dentro de mi pecho.
Elara, la hechicera, tomó asiento a mi izquierda, su cabello plateado cayendo como una cascada rizada sobre los hombros. Lilith, la vampira, se acomodó a mi derecha, sus ojos rojos fijos en mí, con una expresión que oscilaba entre curiosidad y algo más antiguo, más oscuro.
Elara fue la primera en hablar.
— Ava, lo que voy a contarte cambiará la forma en que ves todo. ¿Estás l