El Despertar de Cael
Mi estancia en el castillo de Damián, el rey vampírico, fue extraña. La palabra "extraña" apenas araña la superficie de la paradoja que se había convertido mi existencia. Había pasado casi toda mi vida, cada aliento, cada fibra de mi ser, haciendo lo que el Consejo me dictaba. Mi propósito, mi única razón de ser, había sido cazar, perseguir y aniquilar a los vampiros. Eran la plaga, la oscuridad, el enemigo jurado. Y ahora, aquí estaba, respirando el mismo aire que ellos, b