Rey Cael Donovan
La puerta se cerró con un suave clic a mi espalda.
Suspiré pesadamente, apoyando las manos sobre la mesa mientras el peso del título, del rol, del trono, parecía hundirme más de lo habitual.
Alfa Rey.
Dueño de todas las manadas.
Rey de los licántropos.
Pero esta noche… solo me sentía como un hombre atrapado.
El espejo reflejaba una figura que ya no reconocía.
Los hombros anchos, el porte altivo, el cabello oscuro peinado cuidadosamente, la mandíbula apretada.
Todo era una facha