Alfa Ava
Pasé los primeros minutos intentando mantenerme al margen, ocultándome entre los invitados, escuchando las conversaciones, tratando de ignorar el dolor creciente en mi pecho.
Sabía que Cael me había visto. Sabía que él sabía que yo estaba aquí. Pero no se acercó. No cruzó una sola mirada. No dio una sola señal. Y sin embargo, cada fibra de mi ser estaba atada a él. Lo sentía con cada respiración. La maldita conexión, el vínculo de mate, no entendía de política, de compromisos, de alia