El túnel era más largo de lo que recordaba de los planos, una garganta de hormigón sinuoso que se hundía en las entrañas de la montaña. Las luces de emergencia, escasas y parpadeantes, proyectaban sombras danzantes que se confundían con los fantasmas de su propio pánico. Clara corría, impulsada por un instinto animal que anulaba todo pensamiento. El eco de los disparos de Félix resonaba a sus espaldas, un estruendo sordo y espaciado que se iba apagando con cada paso que la alejaba de él. Cada d