Sentí como el dolor se me acumulaba en el pecho, baje la cabeza y negué en silencio no entendía porqué él había compartido eso con Tamyria, «¿tanto la ama?—pensé obstinada—tanto así que le cuenta nuestras cosas íntimas». Además no es que yo no fuera capaz de complacerlo, cuando éramos novios y al principio de nuestro matrimonio siempre lo hacía, él estaba totalmente loco por mí... Ahora tengo una mala noche por andar con las emociones revueltas y tiene que ir a contárselo a esta maldita.
—Lo