Después de tres largos días de espera, fingiendo seguir inconsciente mientras mi familia discutía a mi alrededor, reviviendo el espantoso trauma sobre mi origen una y otra vez Darren apareció. Fue como un bálsamo ante el dolor que me carcomía el pecho desde adentro, su presencia se sintio ligera sin la pesadez que traían consigo casi siempre mis otros cuidadores.
Sentí su presencia estando medio dormida, reconocí sus pasos pero me tomé un tiempo para abrir los ojos puesto que la decisión que ha