Forcejeamos. Él intentaba tirarme del guindo, yo me aferraba a su brazo como una fiera, aprisionando con fuerza, desesperada y aterrada. Pensé que quería morir, realmente estaba cansada pero en cuanto la oportunidad se presentó mi instinto de supervivencia fue mucho más fuerte. Me daba miedo caer, me daba miedo dejarme ir, terror del impacto, del golpe... ¿Sería fulminante, atroz, desgarrador?, ¿quedaría agonizando un rato?, ¿al final moriría a causa de las fieras nocturnas de ese bosque y no d