Fui a la casa de mi madre, me sentía agotado y confundido, ¿Qué había hecho? ¿Cómo había llegado a esto?
Me acosté en la cama, pero no pude dormir. Mi mente estaba llena de pensamientos sobre Alexandra y Regina, no sabía qué hacer.
Finalmente, me levanté y me fui a la cocina a tomar un vaso de agua. Allí, encontré a Regina, sentada en la mesa, mirándome con ojos fríos.
"¿No puedes dormir?" me preguntó, su voz baja.
Negué con la cabeza. "No", le dije cortante.
Ella se levantó y se acercó a mí. "No te preocupes, Rodrigo", "Todo irá bien", y ... " La mujer en tu corazón pronto se olvidará de ti", susurró acercandose a mis oídos.
Sentí un nudo en la garganta, sabiendo que estaba atrapado en una pesadilla de la que no podía despertar. "Regina, no puedes hacer esto", le dije, mi voz baja .
Ella se rió, un sonido frío y sin emoción. "No estoy haciendo nada, Rodrigo", "Solo estoy cumpliendo con la voluntad de mi madre".
Esta mujer estaba usando la muert