¿Rodrigo? dijo, su voz suave y preocupada. "¿Dónde estás? ¿Estás bien?". Sentí un nudo en la garganta, sabiendo que no podía decirle la verdad a Alexandra. "Estoy bien", le dije, mi voz baja. "Solo estoy... ocupado".
Alexandra se quedó callada un momento. "¿Ocupado?" repitió. "¿Con qué?", preguntó. "Con... trabajo", le dije, mi voz titubeante.
Alexandra se quedó callada, como si no me creyera. "¿Rodrigo?" dijo, su voz preocupada, ¿Qué pasa? ¿Por qué no me has llamado?, ¿ Cómo está t