La hija de la señora Celia me miró con ojos fríos. " No", la petición de mi madre fue que te casarás conmigo.., "Si no lo haces, la muerte de mi madre será en vano". Además, "si no fuera por tu madre, mi madre aún seguiría viva". dijo sin pestañear mirándome con frialdad.
Sentí un golpe de realidad en el pecho, miré a mi madre, que me miraba con ojos suplicantes.
"Lo haré", dije finalmente, sintiendo un nudo en la garganta. "Me casaré con ella".
¿Por qué la vida era tan cruel e injusta conmigo?, pensé, sintiendo un una impotencia en el pecho. Realmente era un golpe bajo, de la vida, obligandome a hacer algo que no quería.
Regina sonrió victoriosa, era como si le importase más casarse conmigo, que la muerte de su madre, no entiendo por qué lo hace, es como si no sintiera dolor por su pérdida.
Mi madre me miró con ojos tristes. "Lo siento, hijo". "Nunca quise que esto pasara". dijo con los ojos llenos de lágrimas y su voz apenas audible.
Está bien, mamá. No te pre