Capítulo 83

Kael

El silencio pesaba en la sala como un ataúd invisible. Había visto morir hombres, había enterrado hermanos de armas, había perdido negocios, territorios y hasta pedazos de mí mismo. Pero nada, absolutamente nada, me había preparado para enfrentarme a la mirada rota de mis hijos cuando Lana y yo nos sentamos frente a ellos.

—Sofía, Lucas… —mi voz se quebró al pronunciar sus nombres. La garganta se me cerraba como si alguien me la apretara con manos invisibles—. Su mamá… ya no va a volver
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP