Capítulo 123
Kael

La noche olía a tormenta.

A esa calma artificial que precede al caos, al olor metálico del peligro que uno aprende a reconocer cuando lleva años caminando entre sombras.

La ciudad dormía, o fingía hacerlo, mientras mis hombres y yo nos movíamos entre las calles estrechas del puerto abandonado.

Sabía que él estaría ahí.

Mi padre.

El hombre que me enseñó a matar antes de enseñarme a vivir.

El mismo que destruyó a mi familia… y que ahora había regresado para terminar lo que empez
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP