Danae
El majestuoso edificio de Montenegro Enterprises se alsó ante mi imponente y majestuoso. Me habían dado el trabajo, oficialmente era la asistente personal de Kael Montenegro y mi corazón no podía latir más fuerte en mi pecho. Alisé mi blusa y miré mis zapatos de tacón oscuro, Lana había alisado mi cabello con una vieja plancha, según ambas, estaba impecable.
Atravesé las puertas movedizas y me acerqué a la señora de la recepción con los nervios a flor de piel.
—Buenos días, soy…
—Danae So